viernes, 26 de agosto de 2011

Enemigos de los caches (1): La Humedad

un caché estropeado por el agua
Hemos pensado en comenzar una serie de entradas sobre los "peligros" que suelen afectar a los cachés y posibles remedios. Al final, los reuniremos en una página que puede ser de utilidad para la creación de cachés.

Empezamos con uno de los peores enemigos: la humedad. Con demasiada frecuencia encontramos cachés en el campo cuyo interior se encuentra muy estropeado por culpa de ese factor, o directamente llenos de agua. Da mucha pena ver el contenido echado a perder, ¿verdad?

Naturalmente influye mucho el lugar donde se sitúa el caché y la posición en que se coloca el contenedor. Pero el primer paso y más importante para evitar el problema es utilizar contenedores que aseguren la estanqueidad. A la intemperie, ese "tupper" que tan bien nos conserva los alimentos en casa, puede no resultar tan bueno. Los que tienen válvula de vacío (al presionar la tapa, expulsan el aire y crean un vacío parcial) son una buena opción, pero nosotros preferimos los que tienen un sello de goma en la tapa. Estos son ahora muy habituales en todo tipo de comercios y los hay bastante baratos.

En cualquier caso y ante la duda, lo mejor es someter al contenedor a una sencilla prueba: poner en su interior un trozo de papel de cocina o un pañuelo de papel, cerrar el contenedor y sumergirlo en agua durante al menos media hora. Si al sacar el papel éste sigue seco, el contenedor es probablemente adecuado.

Contenedores con sello de goma
Muchos creen resolver el problema envolviendo el contenedor en una bolsa de plástico. Es una práctica muy frecuente, pero no somos partidarios de esa solución salvo en casos de emergencia y como medida provisional. Las bolsas suelen deteriorarse mucho y muy rápidamente. Y a veces de hecho empeoran la situación, reteniendo la humedad en torno al caché.

Pero incluso cuando el contenedor es estanco hay que contar con la humedad ambiente, que se introduce en el contenedor al abrirlo y cerrarlo. Los cambios de temperatura pueden hacer que esa humedad se condense en el interior y empape los objetos más sensibles, como el libro de registro o los objetos metálicos. Para evitar esto lo mejor es conservar esos objetos en bolsas con autocierre y añadir al contenedor una bolsita antihumedad (de gel de sílice) en el contenedor.

Y por supuesto, si a pesar de todas las precauciones el agua se termina colando y hace estragos, nunca está de más avisar al propietario para que haga la necesaria visita de mantenimiento.

4 comentarios:

  1. Muy interesante el tema, y muy detallada la explicación. Una entrada estupenda! Ya espero los siguientes enemigos del caché! :)

    Sobre el sitio donde se coloca un cache, me gustaria añadir que al colocarlos hay que intentar prever situaciones como demasiada exposicion a la lluvia (principal motivo de humedad), buscando sitios resguardados como bajo la copa de un àrbol, resguardado por un màrgen de piedras o una pared, en una ladera con pendiente donde no se acumule el agua, sin poner grandes pesos encima de una tapa de plàstico que se agriete, etc.

    Uno de los últimos cachés que hice estava demasiado expuesto a la lluvia (senzillamente en medio de un campo abierto que se encharcaba). Fué una pena ver como un estuche metálico se oxidó y echó a perder todo el resto del contenido, incluso el logbook. Tuve que tirar muchas cosas para "arreglar" un poco el asunto.

    Algunas ideas para posteriores entradas:
    Objetos metalicos, objetos de papel, bichos, piedras demasiado pesadas, boligrafos con deposito de tinta...

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  2. Como en vuestra última entrada (Fabricando Geokrets, a fecha de ayer) haces referencia a esta, comentar que espero más cosas sobre este tema tan recurrente de "Enemigos de los caches"
    Feliz geocaching

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    1. Tienes razón, es un tema recurrente. El caso es que tenemos otra entrada preparada sobre el tema. La publicaremos pronto...

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