miércoles, 14 de diciembre de 2011

DUNE

Hablando de números, la Sierra madrileña se está convirtiendo en DUNE, ese planeta donde proliferan los gusanos de la arena... en versión geocaching. Pues si, muchas zonas de la Sierra se van poblando de "gusanos": esas ristras de cachés que marcan un recorrido más o menos largo. Tanto, que incluso llegan a entrecruzarse, contribuyendo notablemente a la congestión de cachés en las zonas que atraviesan.

Por sus características, los gusanos proporcionan un juego sencillo tipo "Hansel y Gretel" (los que dejaban miguitas de pan para marcar el camino de vuelta a casa) y son ideales para incrementar nuestras estadísticas. Lo reconocemos: los aprovechamos siempre que surge la ocasión, pero en realidad no son muy de nuestra predilección. Por eso lo que solemos hacer es plantear un objetivo más acorde con nuestros gustos y aprovechar todo o parte del geogusano que se dirija hacia ese objetivo.

Naturalmente hay excepciones, pero la mayoría de los que hemos recorrido se sitúan a lo largo de senderos bien marcados (por lo que realmente no necesitan una miguita de pan cada x metros), y como los cachés son muchos y se van colocando a intervalos más o menos regulares, la mayoría de los contenedores son micros (que como ya sabéis, no nos hacen mucha gracia en el campo). Para colmo se suelen colocar muy cerca del sendero que jalonan y sin demasiados miramientos, casi en cualquier sitio, simplemente porque en aquel punto "tocaba poner uno".

Como no nos obsesionan los números, al cabo de un rato recolectando este tipo de cachés la sensación en el grupo es de desinterés y se buscan casi por inercia. Por supuesto, no hay nada de malo en poner cachés a lo largo de una ruta, pero preferiríamos que se pusieran menos y siendo más selectivos al escoger los lugares donde se esconden, lo que para empezar implica no hacerlo necesariamente a pocos metros del camino, ni a intervalos casi regulares...

Pero claro, ¡para gustos, los colores!

Una escena famosa del DUNE de David Lynch (1984) en la que Paul Atreides es puesto a prueba
por la Reverenda Madre Bene Gesserit, introduciendo su mano en un caché de gusano (¡es broma!)

3 comentarios:

  1. Pues a nosotros nos pasa lo mismo, hemos ido a hacer un gusano de estos y después del 5 o 6 ya te cansas de tanto micro puesto sin ton ni son cada 200m.
    Nosotros tenemos pensado poner unos cuantos a lo largo de una ruta de 10Km q nos gusta mucho. Pero habíamos pensado en 5 cachés en total, ninguno de los cuales será micro. Quizá uno más que será un Mistery basado en lo que encuentres en los otros 5. Eso es más razonable, no?

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  2. En efecto, esa es nuestra idea... Para intentar ser constructivos, en un siguiente post vamos a contar nuestra experiencia con "ristras" de cachés, que sin ser considerados gusanos llevan a la práctica la idea de marcar una ruta, pero con cachés más cuidados.

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  3. Nosotras estamos de acuerdo... nos gustan poco los gusanos, aunque hay algunos que no están mal. Pero un caché cada 200 m aunque estadísticamente es muy jugoso, nos acaba cansando (porque efectivamente la mayoría son micros, y les tenemos cierta manía). Yo en una ruta de 10km pondria unos 10, uno por kilometro...

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